El anciano en La Biblia

junio 16th, 2010

 1. Temporalidad de la vida
“El justo florecerá como la palmera;
Crecerá como cedro en el Líbano.
Plantados en la casa de Jehová,
En los atrios de nuestro Dios florecerán.
Aun en la vejez fructificarán;
Estarán vigorosos y verdes,
Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto,
Y que en él no hay injusticia.” Salmo 92:12-15

Los frutos del justo están plenamente abarcados en La Palabra de Dios. En este pasaje el Señor afirma que aún en la vejez, cuando la energía disminuye y el cuerpo está cansado , el anciano tendrá vigor y dará buen fruto. Nuestro Padre Celestial lo dice y así es, no mas tienes que creer y hacerlo.

Nuestra vida pasa muy rápido. Podemos mirar hacia atrás y recordar nuestros tiempos de niñez y sus travesuras; nuestra época de juventud y sus inquietudes; nuestra época adulta y su experiencia, y pareciera que estamos repasando una película; y así es, es la historia de nuestra vida, la cual hemos ido escribiendo día a día, casi sin darnos cuenta del paso del tiempo.

“Los días de nuestra edad son setenta años;
Y si en los más robustos son ochenta años,
Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,
Porque pronto pasan, y volamos.”
Salmos 90:10

En este último verso, la Biblia señala lo pasajero de la vida terrenal, la rapidez de su paso. “Volamos”! ….has visto alguna vez un ave en lo alto, deslizándose a su antojo como pluma en el espacio?

Así, el alma un día volará a encontrarse de nuevo con el Creador de todo, pero mientras estamos acá, joven o viejo, adulto o anciano, hay un trabajo que hacer en la obra del Señor.

2. Qué dice la Palabra sobre la vejez?La Biblia nunca habla de una vejez desagradable y en abandono, Más bien señala que es una etapa bella y honrosa.

En 1ª Crónicas 29:28 dice de David: “Y murió en buena vejez, lleno de días, de riqueza y de gloria;

Proverbios dice
“Corona de honra es la vejez que se halla en el camino de justicia”. Pr. 16:31
“La gloria de los jóvenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos es su vejez” Pr. 20:29

3. Qué es la buena vejez?La “buena vejez” es saber que se ha cumplido con el deber, que Dios ha estado presente durante el trayecto de nuestra vida, que no nos ha desamparado y que hemos obedecido al Señor en lo que manda en su Palabra y que le hemos sido fieles en lo mucho y en lo poco.

Pablo ejemplifica esta actitud al decir a Timoteo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.” 2 Timoteo 4:7.

Desde edad temprana el hijo de Dios tiene que aceptar que si Dios lo permite, llegará a viejo y si este es tu caso, amado lector, aún estás a tiempo de hacer o realizar aquello que aún no has hecho y que es la voluntad de Dios que hagas.

La pasividad es fatal . Uno puede llegar al momento de sentirse inútil. Lo hacemos inconscientemente. Y aparece el temor a convertirse en un estorbo para los seres queridos. El enemigo trabaja en nuestra mente si le damos cabida.

Esto no es para los hijos de Dios, quienes nunca estarán solos o abandonados: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá” Salmos 27:10

El cristiano genuino debe ser capaz de convertir el tedio, el aburrimiento y la pasividad en tiempos de creatividad y bendición para los demás.

Filipenses 4:13 dice que “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

Observe, querido(a) hermano(a), que no existe condición alguna para hacer, ni edad ni sexo, ni estudio ni posición social, por la simple razón de que es Cristo quien te da esa energía y fuerza.

4. Experiencia del adulto mayor

El adulto mayor ofrece un caudal de experiencia y sabiduría de la vida que el joven hace bien en aprovechar. Son una fuente de consejos y su saber es la mejor herencia que puede legar a las futuras generaciones.

La persona mayor tiene la posibilidad de involucrarse más activamente en la obra de Dios. Cuando el creyente está jubilado, ha recibido uno de los más costosos dones que concede el Señor: el regalo del tiempo. ¡Qué importante es que lo dedique al servicio de Dios! Esto redundaría en beneficio para sí mismo como también para las demás personas que están sedientas de palabras de vida.

Antes de partir, Jesús nos da la gran comisión: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15)

Este mandato es para todos, niños, jóvenes, adultos y ancianos, mujeres y hombres. Jesús no dijo, Ustedes….jovencitos Id y predicad el evangelio. Jesús dio esta comisión a todos, y si Jesús la dio a todos, incluyó al adulto mayor y al anciano…sabiendo que lo podían hacer. Dios es el que nos da la capacidad, no es un cuerpo y una mente joven o instruida, siempre recordemos eso!

El poder y señorío de Dios se revela en la edad avanzada, no importan las limitaciones y dificultades.

(1 Cor 1, 27-28) dice que “Dios ha escogido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios; ha elegido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes; y anular a quienes creen que son algo. De este modo, nadie puede presumir delante de Dios”

El Poder de Dios se revela también en la fragilidad de los cuerpos, ya no jóvenes, débiles, estériles o impotentes. Así, del vientre estéril de Sara y del cuerpo centenario de Abraham nace el Pueblo elegido.

Romanos 4:18-20 señala que “ El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años, o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,”

También, del vientre estéril de Isabel y de un viejo cargado de años, Zacarías, nace Juan el Bautista, precursor de Cristo.

Moisés es ya anciano(80 años) cuando Dios le confía la misión de hacer salir de Egipto al pueblo elegido. Las grandes obras realizadas en favor de Israel por mandato del Señor no las lleva a cabo en su juventud, sino ya entrado en años.

Nuestro Padre Celestial tiene una promesa para sus hijos fieles:

“Aun en la vejez fructificarán. Estarán vigorosos y verdes.” Salmo 92:14.

La Biblia no discrimina si la persona es joven o vieja, sino que a cada uno lo coloca en su sitio en la obra del Señor.

“Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud,
Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares,
Hasta que anuncie tu poder a la posteridad,
Y tu potencia a todos los que han de venir,”

Salmo 71:17-18

5. Honra al anciano

La Biblia reconoce, otorga y recomienda honor para el anciano cuando dice: “Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano.” Levítico 19:32. Este es un mandato, que debe ser obedecido.

“En los ancianos está la ciencia,
  Y en la larga edad la inteligencia.”
Job 12:12

De acuerdo a la Palabra de Dios, los ancianos deben ser valorados por su sabiduría, experiencia, saber, y conocimiento.

Recuerda, amado lector, el Señor no te dará una prueba que sea superior a tus fuerzas. Confía plenamente en El y digamos como el rey David:

“Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.”
Salmo 138:8

7 Responses to “El anciano en La Biblia”

  1. [...] honor para el anciano cuando dice: “Delante de las canas te levantarás, … – read more [...]

  2. Erika dice:

    ME PARECIO EXCELENTE LA REFLEXION, Y ME ENCANTARIA TENER
    UNA COPIA, OJALA SE PUEDA

  3. admin dice:

    por supuesto, Dios le bendiga y le use con su poder, para Su honra y gloria.

  4. soy anciano de 72 años y se me encomendó, precisamente, hablar sobre este tema. Pienso que sería un valioso aporte de ustedes para los jóvenes de mi iglesia

  5. de ser posible necesito este interesante estudio para compartirlo a las clases de jóvenes en mi iglesia. Lo voy a agradecer

  6. necesito este tema para compartirlo con las clases de escuela dominical de jóvenes en mi iglesia. ¡Gracias!

  7. ORLANDO R HERNANDEZ dice:

    necesito este estudio para nuestra iglesia, gracias.

RSS feed para los comentarios de esta entrada. And trackBack URL.

Leave a Reply

*